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sábado, 23 de enero de 2016

Desahucio ( Relatos Dramáticos)

     


     La mirada reposa desasosegada  sobre los nichos vacíos que albergaron sus retratos.   La casa entera está a punto de convertirse en un cementerio: la  vida enterrada en vida.
  
   «Tenemos que irnos ya», le dice Ana, la trabajadora social, abrazando sus huesudos , añosos hombros. Flanqueada por varios policías y otros señores trajeados abandona la casa, abandona la vida, con el olvido ya albergado en su corazón descorazonado.
  
     La soledad de la tumba no será mayor que esta, ese es su único consuelo.
  
    Ya no ve los muebles, ni siente el olor de los años descender de la techumbre, ni oye el ruido de la lluvia condensar  lluvias pasadas, solo siente, entre el abrumo de las lágrimas, el tacto familiar de la puerta  al cruzarla por última vez.  Y se aferra brevemente, con la esperanza de protección que siempre le ofreció. Y se abraza a ella, por todas las veces que la rescató y la amparó.
   
    Pero esta vez es diferente, y  sabe,  mientras aquellos hombres fuertes  la arrancan de raíz, como la mala cizaña,  que  jamás volverá a sentirse protegida, salvo en los brazos tranquilos de la muerte.
  
                                                         

36 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Así de triste, así de duro, así de cruel.
Y los ricos cada vez más ricos en nuestro país.
Y la desigualdad social creciendo y creciendo...
Y la corrupción galopando.
Y los salarios de los ejecutivos creciendo imparables.
Y la gente todavía vota a los partidos que permiten estas monstruosidades.
Ojalá no tengan que sufrir un desahucio en sus propias carnes.
Quizás si eso ocurriera se acordarían de a quienes dieron su voto.

Besos.

LA ZARZAMORA dijo...

Tal cual, y lo has relatado sin victimismmo alguno, así no cual es la cruda realidad que muchísimas personas están viviendo en carne propia cada día.
Y no paran los desahucios; carecen de todo tipo de miramiento y de piedad, les da igual las condiciones y el abandono en el que están dejando en la calle a muchísima gente y además con una deuda aún por pagar. Ellos siguen y suman, esconden papeles, "no les consta" sin contar que además de todo lo que han robado, siguen percibiendo un tratamiento de favor y más...
Por suerte ahora hay muchas más plataformas para ponerles un freno, pero queda mucho aún por hacer a nivel judicial. Lo de las deudas que se han de seguir pagando y con intereses tras el desahucio, sólo se ve en este país. Hasta para eso somos diferentes...

Besos, guapísima.

Este tema me pone de muy mala leche... me freno aquí.
Tú también sabes tocar muchos palos ;)


LA ZARZAMORA dijo...

Disculpa es quee me cruzaron los deditos.
Voy por las gafas.
A ver..
victi-m-ismo
Así no cual es la cruda realidad: NO.

Así como es, así cual es/ tal cual es la cruda realidad.
Ahí sí.

Sorry ;)

El collar de Hampstead dijo...

En un texto tan corto has logrado reflejar muy bien esa atmósfera de angustia.

Es un tema sangrante y vergonzoso.
Terrible que siga ocurriendo.

Besos guapa.

Eme dijo...

Qué triste, real y cercano... Qué bien has descrito el drama, la soledad en que se vive, la sensación de vacío y de frio y final...
Y pensar que tantas personas pasan por ello cada día... Los desahucios son una herida que sangra injusticia en una sociedad enferma de dinero.
Magníficamente escrito, Celia. Va directo al corazón.
Un abrazo.

Opiniones incorrectas dijo...

Yo de pequeña, sin haber visto ni vivido nada parecido, soñé una vez que nos desahuciaban y que estábamos mi abuela, mi hermano y yo sentados en una esquina de la salita mientras una mujer tipo la Srta Rottelmeyer tenía un inventario en la mano y vendía delante nuestra todos nuestros muebles, hasta el sintasol del suelo dejando un agujero...

Marigem Saldelapuro dijo...

Qué triste y qué bien escrito. Es terrible que estas cosas pasen ahora, no sé como hemos permitido que se legue a este punto. UN besito y enhorabuena por escribir tan bien.

Macondo dijo...

Tan terrible la situación como bien descrita.
Besos.

Rosana Martí dijo...

Una dura y cruel realidad, que en cualquier momento nos puede tocar a nosotros, no estamos exentos de nada por desgracia.

Un fuerte abrazo.

unjubilado dijo...

Es la triste y actual realidad y se ceba en las personas mayores o más desprotegidas.
Besos.

Marcos dijo...

Sin duda dominas muy diversas artes, me has dejado el corazón comprimido, prefiero la Celia jocosa.

María José Vera dijo...

Jamás había visto describir tan bien en tan pocas palabras una realidad tan cruda y miserable. Ojalá la palabra desahucio desapareciera de nuestro diccionario...

Mi Álter Ego dijo...

Qué situación tan triste tiene que ser. Ojalá estas cosas dejaran de suceder. Un besote!!!

Holden dijo...

Tristemente cierto. Lo paso fatal por la gente que sufre esta situación y espero no verme nunca en sus pellejos.

Blanca Lafarga dijo...

Una cruda realidad que viven demasiados...
Un besico.

Celia Segui dijo...

En efecto, es terrible. Algún día miraremos al pasado con mucha vergüenza.
Besos a todos y gracias

Anónimo dijo...

Algún día miraremos al pasado con mucha vergüenza. Ojalá sea así, significará que aún queda esperanza para el ser HUMANO. ;))))) Bonito lo que escribes.

Celia Segui dijo...

Gracias, Anónimo

Milena dijo...

Son situaciones terribles que ocurren a diario.
Lo has descrito tal cual... Arrancan las casas, arrancan las vidas.
Besos

Enrique Tarragó Freixes dijo...

Terrible, Celia, debe ser horrible. Un relato desgarrador.
Un abrazo.

Hola, me llamo Julio David dijo...

Es una vergüenza ser despojado del nido y quedarse como árbol sin hojas, en la intemperie cruel y cruda, muchas veces con la frustración o la indignación de saberse desamparado a pesar de las necesidades y el abuso de poder acaecido con cizaña. Por último te deberían cambiar a otra casa, de peores condiciones, pero casa al fin y al cabo. Pero nadie te quiere si no tienes plata.

Saludos.

Isa dijo...

Hola Celia. Un texto que duele al ir leyendo y avergüenza haber llegado a esto.
Tiene que ser horrible tener que dejar tu casa, tus pertenencias. Dejar atrás tu vida y las paredes impregnadas de tu alma y el de tu familia porque te lo quitan todo.
Creo que se perdió la humanidad y sólo interesa el dinero. Tener, comprar, robar aunque sea a costa de vidas. La usura en este país anda como pedro por su casa.
Saludos y abrazos

Piruli dijo...

Ohh que horrible y que triste de leer eso :((((
Besos

Cabrónidas dijo...

Muy certeras tus palabras como maldita la herencia que les dejamos a los jóvenes que han de coger el relevo.

MI PADRE ES GUAPO Y MI MADRE ES LISTA - Blog para Padres Inquietos dijo...

Cuánta tristeza detrás de esas paredes. Hasta dónde llegará esta usura sin sentido? Hemos olvidado que somos personas?

Manuel dijo...

Y lo peor es que se pierde la casa, pero la deuda no desaparece. Un terrible drama al que no dan solución por que no quieren. Especuladores, ladrones de guante blanco, políticos corruptos, etc. ¿alguien da más? Así nos va al pueblo llano.
Muy bien narrado tu relato.
Un fuerte abrazo.

maria francisca belmonte mondejar dijo...

Que triste, perder tus raíces, en una casa se construye el hogar y en un hogar suceden muchas cosas, que vamos atesorando día a día, los desahucios son horribles!!!
que bien escribes preciosa.
Muchos besos!!!

Cristina López moreno dijo...

Que triste son esos malditos desahucios!!
Besos guapa!!

Rafa Hernández dijo...

Terrible situación por la que están pasando muchas personas, y tú lo has descrito muy bien. Y lo peor, es que suma y sigue.

Besos y gracias por tus comentarios. Si soy de Torrent.

Celia Segui dijo...

Ojalá este mundo loco encuentre su Norte.
Gracias mil, Rafa , por tu visita y tu comentario.
Gracias a todos y todas, luchemos juntos contra esta miseria de mundo.
Besos

Jo dijo...

a veces quisiera ser optimista... o como en juegos de azar echar la suerte y que hasta sor juana me venga a recitar un verso jocoso y de buena ventura que se cumpla.


pero cada vez el mundo es mas inhóspito y los "humanos" menos compasivos....

topdos terminamos a veces siempre siendo extraños o ajenos

Celia Segui dijo...

Así es Jo, es descorazonador. No se puede aguantar. Vivimos en la tristeza desde hace demasiado.

Inma_Luna dijo...

Terrible realidad que no cesa...
Besitos

Marta M. dijo...

Hola. con tus palabras acabas de describir la angustia y la impotencia de muchas familias que se enfrentan a que les arrebaten su casa, sus recuerdos y sus vivencias... una situación terrible. Seguimos en contacto

lavelablanca dijo...

Tal vez, la gente que se dedica a luchar contra los desahucios sean personas de gran valor para la sociedad. (Lástima que, para otra gente, sean plataformas para arribar al poder).

Abrazos.

Mirian Cartagena dijo...

Una situación terrible, mientras que otros disfrutan de grandes fortunas.
Saludos.

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